
“Mocha Dick”
Parece que fue ayer cuando un pequeño grupo de senadores, junto a representantes de organizaciones ecologistas, entregaron una carta a la Presidenta de la República para que declare el mar jurisdiccional chileno Santuario de las Ballenas.
Unas marchas por aquí y un par de portadas por allá, pero no tuvo más trascendencia, mas cuando ya parecía casi olvidado, llegó Leonor Varela, rostro insigne de nuestro país en Hollywood y las llevo al epicentro de la información nuevamente.
Y como las heroínas de cuentos, llega la princesa a salvar a las pobres e indefensas ballenas de las terribles garras de los malvados Japoneses, haciendo una mágica historia donde ganan los buenos, declarando a los lindos cetáceos patrimonio nacional, dándole una rotunda vuelta al foco de atención de periodistas y medios a la reina madre de este pequeño país.
Tres puntos buenos si fuera rodeo y por lo menos un uno por ciento más en las estadísticas de popularidad de la Presidenta, pues su lado humanitario, nuevamente sale a tapar problemas de gobierno, siendo su fuerte los derechos humanos, animales y cuanto sea necesario para ganas adeptos.

¿Es necesaria tanta publicidad gratuita a la labor de Leonor Varela, la Presidenta, al gobierno ecologista y defensor animal?, ¿es realmente una noticia para portadas ilimitadas y noticias que no parecen acabar?, ¿Le interesa realmente al mundo que acá en Chile no se puedan cazar ballenas?, ¿es aun Chile un país ballenero?, ¿seguirá Bachelet luchando contra el pasado del país?
Si nos remontamos a la historia de una de las grandes creaciones literarias que lleva por nombre “Moby Dick”, nos encontramos que viene de nuestro querido país, cuando en 1810, varias veces aparecieron informes del avistamiento de un gran cachalote blanco en las cercanías de la isla Mocha, siendo un periodista de Nueva York, quien publicó por esa época estos avistamientos, bautizándo al gigantesco cachalote blanco como "Mocha Dick". De ahí que el autor norteamericano eligiera el título de su novela "Moby Dick".
Por lo tanto, ¿podemos hoy renegar de nuestra historia, cuando la actividad ballenera en nuestro país fue reconocida y de un día para otro desvanecida, así como tantas otras?¿Pueden los medios hoy, enfocar su atención en lo buena samaritana que es una actriz chilena que apenas y habla bien el español y su ardua lucha contra la caza de tan pacífico animal?.
¿Puede esta declaración de patrimonio, redimir las culpas de una Presidenta que necesita un lado bueno frente a todo lo malo que ha vivido y lo que aun esta por venir?¿Son realmente lo que importan las ballenas en esta jugarreta periodística-gubernamental?, ¿Le preocupa realmente a la mandataria que no se casen ballenas si ha declarado públicamente estar de acuerdo con el aborto?
Preguntas inconclusas ante noticias vacías, que no hacen más que repetir algo que desde el año pasado se veía venir. Quizás es sólo una forma de desviar la atención de las masas, o tal vez una sana forma de quitarle el estrés a un país que ante las alzas, la inflación, decenas de movilizaciones, marchas, paros y corrupción interina en bastantes organismos públicos, que no tolera una mala noticia más, necesitando una tónica de Green Peace “paz y amor”, para no estallar en mil pedazos o pelear hasta destruirse como en aquella mítica historia de la Torre de Babel.
Preguntas inconclusas ante noticias vacías, que no hacen más que repetir algo que desde el año pasado se veía venir. Quizás es sólo una forma de desviar la atención de las masas, o tal vez una sana forma de quitarle el estrés a un país que ante las alzas, la inflación, decenas de movilizaciones, marchas, paros y corrupción interina en bastantes organismos públicos, que no tolera una mala noticia más, necesitando una tónica de Green Peace “paz y amor”, para no estallar en mil pedazos o pelear hasta destruirse como en aquella mítica historia de la Torre de Babel.


